Final EuroLeague 1962: El poderío físico del Tbilisi pudo con la calidad del Real Madrid

Roberto Anidos
por Roberto Anidos publicado en 1962 Década 60 EuroLeague Real Madrid Tbilisi

La competición da comienzo con 24 equipos, los cuales tendrán que pasar dos rondas previas en formato de ida y vuelta que tras ellas quedaran 8 supervivientes que jugarán los cuartos de final. El CSKA Moscu quedó exento de jugar estas rondas

En la ronda previa
El Real Madrid eliminó al Varese
El Antwerpse eliminó al Bagnolet
El Olimpija eliminó al Heidelberg
El Legia eliminó al Toverit
El Darussafaka eliminó al Hapoel Tel Aviv
El Iskra eliminó al Honved
El Dinamo Tbilisi eliminó al Steaua Bucarest

Los cuartos de final se jugaron en formato ida y vuelta y enfrentaron al CSKA MOSCU contra el ISKRA, DINAMO TBILISI contra DARUSSAFAKA, OLIMPIJA contra ANTWERPSE y el REAL MADRID contra el LEGIA.

CUARTOS DE FINAL
El CSKA Moscu eliminó al Iskra (85-53); (57-55)
El Dinamo Tbilisi eliminó al Darussafaka (67-80); (84-49)
El Olimpija eliminó al Antwerpse (87-83); (90-56)
El Real Madrid eliminó al Legia (73-62); (100-71)

En las semifinales también en formato de ida y vuelta, se enfrentaron el REAL MADRID contra el OLIMPIJA y el CSKA MOSCU contra el DINAMO TBILISI.

SEMIFINALES
El Real Madrid eliminó al Olimpija (105-91); (69-53)
El Dinamo Tbilisi eliminó al CSKA Moscu (71-75); (77-66)

Pese a que la federación soviética de baloncesto había elevado una protesta a la FIBA por el hecho de tener que disputar la final a partido único en territorio neutral (en lugar de ida y vuelta, como estipulaba el reglamento de la competición), debido a que el régimen de Franco no mantenía relaciones políticas con la URSS y no permitía la entrada en España de los equipos soviéticos o el viaje a territorio ruso de los españoles, finalmente ese hábil negociador que es Raimundo Saporta logró convencer a las autoridades del país comunista con sus argumentos (y también con una compensación económica de 2.000 dólares).

Las condiciones técnicas en la pista de patinaje de Ginebra no eran las idóneas para la disputa de una final de Copa de Europa, con una parqué irregular y unos tableros anacrónicos de madera. Pese a que muchos aficionados suizos y españoles se dieron cita en el pabellón, sólo hubo tres cuartos de entrada. Desde el pitido inicial se vio que el Dinamo de Tbilisi era mejor equipo que el Real Madrid, tanto desde el punto de vista físico (una media de altura de 1,97 m frente al 1,87 de los blancos) como en técnica individual. La zona 2-3 diseñada por Pedro Ferrándiz —y en ocasiones una defensa individual con flotación— logró mantener un marcador igualado durante la primera mitad, aunque el equipo georgiano siempre dio la sensación de dominar el juego, con un ritmo uniforme durante todo el partido, defensa en individual y un ataque 1-3-1 en el que el balón se movía más que los hombres. El Dinamo logró una máxima ventaja de siete puntos en el primer tiempo (34-27, min. 15), pero una reacción final del Real Madrid, de la mano de un inspirado Hightower, redujo la desventaja a dos puntos al llegarse al descanso (38-36).

En la reanudación, los blancos consiguieron mantener la igualdad hasta un 50-50 (min. 24), pero la cuarta falta personal de Hightower y la posterior eliminación por cinco personales de Lluís pesaron como una losa en los hombres de Ferrándiz. Sin su capitán y galvanizador de juego, los jugadores del Real Madrid comenzaron a actuar en plan individualista, mientras que los georgianos continuaban con sus increíbles porcentajes de tiro exterior (cercanos al 80%) —faceta en la que sobresalían especialmente Ugrekhelidze y Kiladze— ya que la defensa zonal del Madrid permitía los lanzamientos lejanos. Sin embargo, fue durante ese período cuando los madridistas realizaron sus jugadas más brillantes, especialmente al contraataque. Ante la enorme oposición que suponían las torres georgianas Lezhava y Petrov, Hightower y Morrison intentaron salir fuera de la bombilla para lanzar tiros en suspensión. Pese a que el Dinamo logró rebasar la barrera psicológica de los diez puntos de ventaja (77-66, 85-74), tres canastas consecutivas de Morrison, Hightower y Sáinz sirvieron para estrechar de nuevo el marcador (85-80, min. 39). Sin embargo, la quinta falta personal de Hightower a continuación fue ya una losa demasiado pesada para los madridistas, y el conjunto georgiano no tuvo problemas en conservar su ventaja y alzarse con la victoria.

DINAMO TBILISI 90
*Minashvili – 9p, 2r.
*Kiladze – 14p, 3r.
*Altabaev – 17p, 5r.
*Intskirveli – 3p, 9r.
*Lezhava – 16p, 12r.
Petrov – 12p, 6r.
Ugrekhelidze – 14p, 2r.
Khazaradze – 2p.
Moseshvili – 3p, 1r.
Gogelia – 0p.

REAL MADRID 83
*Lluis – 5p, 1r.
*Sevillano – 11p, 3r.
*Emiliano – 21p, 2r.
*Hightower – 30p, 7r.
*Morrison – 12p, 6r.
Sainz – 4p, 2r.
Alocen – 0p, 1r.
Decartin – 0p.

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